Metodología

La gestión emocional

De nada me sirve que mi perro sepa sentarse, responder al llamado o echarse, si el 80% del tiempo está nervioso, ansioso o estresado. Si queremos empezar a trabajar con nuestro perro, el primer paso es asegurarnos de que el perro esté lo más equilibrado posible a nivel mental y emocional. Por eso, mi principal objetivo es, no solo ayudarte a que tu perro sea más obediente y aprenda a responder comandos, sino también lograr que sea emocionalmente equilibrado, porque esa es la base de todo.

Detrás de cada comportamiento que tiene tu perro, siempre hay una emoción de base que lo lleva a comportarse de esa manera. Es por eso que cuando identificamos un problema de comportamiento, significa que hay algo que tu perro no está logrando gestionar emocionalmente de forma adecuada. Y cuando identificamos esto, es importante que nos involucremos y lo ayudemos a encontrar el mejor modo de hacerlo.

Para poder ayudarlo el primer paso es entenderlo, por eso vas a ver que le doy muchísima importancia a la comunicación canina, porque comprender a tu perro es la base para generar un vínculo positivo en el cual el perro pueda sentirse seguro y comprendido.

El objetivo de mi trabajo es que vos te puedas llevar herramientas para ayudar a tu perro en esas situaciones en las que hoy en día te sentís completamente perdido y frustrado, y así, poder ayudar a tu perro a gestionar de forma adecuada todos esos estímulos que hoy en día lo desestabilizan.

El acompañamiento durante el trabajo es uno de mis pilares fundamentales, así sea que hagamos clases personalizadas presenciales, a distancia, o elijan la opción de un curso grabado. Cada perro es un mundo y un mismo comportamiento puede tener causas muy diversas, por eso para mí es muy importante conocer a tu perro, su rutina y su familia, para así poder armar un esquema de trabajo personalizado para cada individuo.

Vínculo, confianza y límites

El objetivo de mi trabajo es que puedas construir un vínculo sano con tu perro que les permita tener una convivencia armoniosa basada en la comprensión y el respeto mutuo. Aquí no buscamos que aprendas a “dominar” a tu perro, porque esa no es la base de ninguna relación sana. Tu perro no te quiere dominar y vos no necesitar ser su “alfa” para que la convivencia sea positiva.

El respeto no se impone, se gana

Queremos que tu perro te responda y te respete pero no porque se sienta intimidado o te tenga miedo, sino porque sabe que puede confiar en vos.

Vas a aprender a ponerle límites a través de la confianza y la comunicación bidireccional, entendiendo y respetando su comunicación y sus necesidades como especie. Estoy acá para ayudarte a encontrar el balance perfecto.